Una de las reservas de agua dulce mas importantes del mundo, el Acuífero Guaraní, que cubre 1.190.000 kilómetros cuadrados -de los cuales 225 mil corresponden a territorio argentino-, está en peligro. Se trata de una cuenca subterránea que abarca Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Chaco, Misiones y Formosa y zonas de Brasil, Uruguay y Paraguay. Su sobreexplotación puede hacerle perder potabilidad y salinizarlo.
El Acuífero, con cerca de 50 mil kilómetros cúbicos de agua, es capaz de abastecer a la actual población mundial, de 6.000 millones de personas, durante 200 anos. Pero corre el riesgo de que aumente su salinidad, de que se degrade su composición química hasta perder su potabilidad y la presión natural que la hace surgir desde el subsuelo.
Los hidrogeólogos remarcan que antes de mitad de este siglo será un lujo gastar 150 litros de agua en un baño de inmersión. Y advierten que, sin urgentes medidas ambientales, el Acuífero, la gigantesca reserva subterránea que comparten Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, puede estar condenado. Su extensión cuadruplica el territorio de la provincia de Buenos Aires y, para preservarlo, los especialistas recomiendan no abrir nuevos pozos de aguas termales o de uso industrial.
Un acuífero es como un vaso subterráneo con base y paredes de piedra arenisca y basalto, donde el líquido puede desplazarse. Su explotación en Argentina se limita a diez pozos termales en Entre Ríos,mientras que en Brasil alimenta a unas 300 ciudades. Sus aguas son como las de un no subterráneo, a profundidades de
Hasta ahora, la medida más drástica se adoptó en Entre Ríos, cuyo gobierno suspendió por un ario (hasta mediados de 2005) los permisos de perforación de aguas termales. En tanto, la Argentina participa del Proyecto Guaraní, que costara 26.760.000 dólares financiados por el Banco Mundial y los países dueños de la reserva.
La geógrafa María Fioriti, coordinadora argentina del proyecto, confirma que en las piletas termales, por ejemplo, "se generan hongos que van a parar al subsuelo con las aguas servidas y del vaciado de las piletas y pozos ciegos, en zonas sin cloacas".
Para el hidrogeólogo del Instituto Nacional del Agua (INA) Adrián Silva, la clave de la protección está en el oeste entrerriano y en Uruguay, donde se alimenta la reserva. "Hay que vigilar cada pozo y su entorno, para que no se derramen combustible, agroquímicos u otros contaminantes", señaló. Sin embargo, la doctora en Geología Ofelia Tujchneider sostiene que el riesgo mayor es la ignorancia. Señala que "siguen las decisiones a la ligera de quienes no conocen los riesgos".
Aunque el 70% de
La inquietud por la conservación del Guaraní llego al Congreso Nacional, donde se presentó en 2004 un proyecto de ley de regulación. La iniciativa incluye también el uso del calor (energía geotérmica) del Acuífero.
El proyecto, que actualmente esta en la Cámara de Diputados, fue elaborado por la legisladora misionera Stella Peso. Allí propone un estricto control de la reserva y veda su manejo a otros países o grupos económicos extranjeros.
Fuentes
1) Diario Clarín (Argentina); suplemento Zona (edición del 21.07.2004)
2)http://www.medioambiente.gov.ar/Acuífero _ guaraní/default.htm
3)http://www.ina.gov.ar/internas/guarani.htm
Artículo publicado en la revista "Vida Abundante", mayo/junio 2005. Año 110. Número 3.